Una exposición con relatos e imágenes pone en valor el trabajo y las vivencias en la residencia foral Ajuria durante los primeros meses del coronavirus

El Centro Sociocultural San Martín (Jesús Apellaniz s/n, Vitoria- Gasteiz) acoge a partir de hoy la exposición ‘Guardo un beso, para cuando se vaya y tu vengas’, una muestra, compuesta por imágenes y relatos, que busca “poner en valor” el trabajo realizado por el personal de la residencia foral Ajuria durante los meses más duros del coronavirus, la resiliencia de las personas usuarias, el apoyo de las familias y la implicación de la ciudadanía para facilitar momentos de encuentro.
La crisis sanitaria vivida por la covid-19 generó situaciones muy complicadas, en especial a los centros residenciales de personas mayores. En aquel contexto, durante el primer semestre del 2020, la asociación Vivir Con Voz Propia -que tiene suscrito un convenio de colaboración con el Instituto Foral de Bienestar Social para promover el voluntariado en las residencias-, tejió con la comunidad una red de cuidado con el objetivo de aportar alivio y acompañamiento a los sentimientos de incertidumbre, miedo y soledad.
En la exposición, se muestran vivencias compartidas de voluntarios y voluntarias asociados con el proyecto Vivir con Voz Propia, comprometidas con el cuidado integral de las personas de la Residencia Ajuria en situación de vulnerabilidad, enfermedad avanzada, situación de final de vida y en soledad. Como ejemplo, la implicación de estudiantes de la ESO de distintos colegios que escribieron cartas, los grupos de música y estudiantes de música y musicoterapia que enviaron sus selecciones de vídeos, y las y los poetas que llenaron los muros con sus poesías, entre otros.
La muestra se completa con fotografías realizadas en aquellos días, con el móvil, por las y los trabajadores, y que sirvieron de nexo con las familias, en momentos muy duros y de incertidumbre, tanto en lo personal como desde el punto de vista profesional, “momentos en los que afloró lo mejor de estas profesionales y dieron una lección de solidaridad. Son solo algunas de las fotos que se tomaron en aquellos instantes, que simbolizan la cercanía que mostraron tanto con los residentes como las familias en esos meses en los que tanto la ciudad como el mundo se pararon”.
Así se ha expresado el diputado foral de Políticas Sociales, Emilio Sola, durante la presentación de la muestra, en la que también han tomado participado Patxi del Campo, coordinador del proyecto Vivir Con Voz Propia, Olatz García, voluntaria de la exposición, y Paquita Niso, usuaria de la Residencia Ajuria.
Emilio Sola ha agradecido su implicación a todas las personas que han hecho posible una exposición que es “un viaje desde el pasado, que nos lo devuelve hasta el presente, y nos proyecta con esperanza a un futuro sin la enfermedad. Estas emotivas imágenes, palabras y percepciones que surgieron en lo peor de la pandemia son un reflejo de lo mejor que pueden dar de sí las personas”, ha asegurado.
La exposición consta de diferentes paneles con contenido fotográfico y textos. Los dos primeros paneles se dedican al esfuerzo y dedicación de los y las profesionales, bajo el título ‘Besos confinados’. El panel siguiente se dedica a la resistencia y entrega de residentes y sus familiares, bajo el título ‘Besos esperados’. Y otros tres paneles muestran, bajo el título de ‘Besos compartidos’, acciones y gestos de voluntarios y voluntarias, como un intercambio de correspondencia intergeneracional, y los vídeos y poemas creados bajo el sentimiento compartido de soledad.
La muestra podrá visitarse de lunes a viernes de 10.00 a 13.00 horas y de 17.00 a 20.00, durante las próximas semanas y hasta el próximo 9 de julio.