La Escuela para el Empoderamiento Feminista retomará en octubre su actividad con la mirada puesta en todas las fuentes de desigualdad

La Escuela para el Empoderamiento Feminista retomará a principios de octubre su actividad con la mirada puesta en todas las fuentes de desigualdad. La concejala de Igualdad, Miren Fernández de Landa y la directora de Alcaldía, Estitxu Pereda, han dado a conocer esta mañana en el Palacio Etxanobe la programación para el nuevo curso que refuerza en su novena edición la oferta de conferencias, retoma el ciclo de cinefórum en los cines Florida y apuesta por el teatro y los documentales, entre sus principales novedades. La inauguración del curso tendrá lugar el miércoles 18 de septiembre, a las 19:00 horas en el Palacio Europa con el monólogo “No sólo duelen los golpes” de Pamela Palenciano.

También regresa este curso la Escuela para personas de 10 a 18 años “Feminismo Mola” que afianza, en su segundo año, esta nueva vía de formación en la ciudad, propuesta además por iniciativa ciudadana.

“Además del género existen otras fuentes estructurales de desigualdad, como el contexto cultural, la edad, la diversidad funcional y mental o la orientación sexual y la identidad de género que, lejos de ser biológicas, construimos socialmente. De no reparar en su impacto, pasaremos por alto la situación de muchas personas que en nuestro entorno más cercano están expuestas a mayor vulnerabilidad.Evidenciar y conocer las realidades de diversos grupos atravesados por varios ejes generadores de desigualdad es el primer paso para tomar conciencia de que muchas más personas de las que parece a simple vista tienen mermado el ejercicio de sus derechos de ciudadanía”, ha destacado la concejala Miren Fernández de Landa.

Con ese objetivo, la Escuela acoge este curso actividades sobre los movimientos de mujeres en la India y los afrofeminismos, sobre las luchas por la identidad sexual y de género en Guatemala y sobre las identidades interseccionales en el Pueblo Gitano. También repara en la construcción histórica y cultural de la locura, para tratar de entender por qué se diagnostica a las mujeres en mayor medida de determinados trastornos. Asimismo, la Escuela evidencia cómo los roles de género desempeñados por ellas en sus cursos vitales condicionan negativamente su situación en la vejez, entre otras propuestas. En total, la Escuela gestionada por el Servicio de Igualdad ofertará más de 70 actividades desde octubre a mayo.

La Escuela para el Empoderamiento Feminista es un centro de referencia ya consolidado en Vitoria-Gasteiz y sigue creciendo. El curso pasado se desarrollaron 73 actividades , 6 más que el año anterior. Por primera vez, la Escuela para el Empoderamiento Feminista en Vitoria-Gasteiz incluyó actividades para niñxs y jóvenes, de 10 a 18 años. En su primer curso, participaron 130 menores y familias, siendo un comienzo prometedor para esta línea de actividades.

Además, la Escuela contó con un nuevo espacio: el palacio Etxanobe, donde se realizaron la mayoría de las actividades y que en breve compartirá espacio con la Casa de las Mujeres Sorginenea.

Otra de las novedades del pasado curso fue el cambio de nombre, a Escuela de Empoderamiento Feminista, que marca el foco que desde el servicio se está poniendo en las políticas municipales.

“La Escuela apuesta por trabajar la transversalidad y la diversidad desde todos los enfoques posibles, entendiendo y comprendiendo las múltiples identidades de todas las personas, identificando las desigualdades que ello implica y apostando por la interseccionalidad como una herramienta de análisis que nos haga huir de la homogeneización que a menudo impera en nuestra sociedad. Por ello se ha trabajado con colectivos concretos como mujeres con enfermedad mental, mujeres con discapacidad intelectual, mujeres con discapacidad funcional, mujeres racializadas, temática lgtbi, mujeres musulmanas y mujeres gitanas”, ha explicado Estitxu Pereda.

Uno de los puntos fuertes de la Escuela es trabajar y colaborar con los colectivos sociales y del movimiento feminista de Vitoria-Gasteiz, colaborando con una veintena de colectivos y asociaciones.