El Instituto Foral de Bienestar Social reconoce como una buena práctica el voluntariado de menores extranjeros con personas mayores atendidas en la Residencia Txagorritxu

La Diputación Foral de Álava reconocerá por tercer año consecutivo las buenas prácticas en la atención a las personas que atiende el Instituto Foral de Bienestar Social (IFBS). En esta ocasión, obtendrán el reconocimiento dos iniciativas: la colaboración de personas menores extranjeras no acompañadas como voluntarias en la residencia foral para personas mayores Txagorritxu, y la atención a la salud visual de las personas usuarias de la Residencia Etxebidea, un recurso foral para personas con discapacidad intelectual y necesidades de apoyo generalizado.

El Departamento de Políticas Sociales de la Diputación Foral de Álava realizará este reconocimiento en un acto que tendrá lugar mañana, día 19, a partir de las 11.00 horas, en la Casa de la Cultura Ignacio Aldecoa, en Vitoria-Gasteiz, y que contará con la presencia de las personas que han protagonizado estas buenas prácticas y del diputado foral Emilio Sola.

La Diputación Foral de Álava impulsa desde el año 2016 esta iniciativa sobre buenas prácticas en la atención en cada una de las áreas del IFBS, esto es, dependencia, discapacidad, protección de personas menores de edad e inclusión social, como reconocimiento y con el objetivo de conocer y compartir entre sus profesionales las acciones llevadas a cabo.

La primera de las prácticas que se presentarán es fruto de la colaboración entre la Residencia Txagorritxu y el piso de emancipación para personas menores extranjeras no acompañadas Bideberria III. La experiencia consiste en una labor de voluntariado en las actividades de ocio de las personas mayores residentes desarrollada por tres jóvenes, en aquel momento menores de edad, que residían en un piso de emancipación. Las labores de acompañamiento consisten en salidas al exterior y excursiones, y actividades de animación dentro del centro residencial.

Esta colaboración tiene como finalidad favorecer la integración social de los menores en su proceso de autonomía personal y vida independiente. Asimismo, la experiencia logra una colaboración intergeneracional e intercultural que da la oportunidad tanto a las personas mayores como a jóvenes de conocer a otras personas de realidades sociales, personales y culturales diferentes, y formar parte de una iniciativa socializadora y solidaria.

Colaboración con el Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Araba
La segunda experiencia en la atención que recibirá el reconocimiento como buena práctica es el programa de atención sociosanitaria para el estudio y tratamiento oftalmológico de las personas con discapacidad intelectual y necesidades de apoyo generalizado atendidas en la Residencia Etxebidea.

Se trata de un colectivo que presenta una alta prevalencia de problemas visuales y estos aumentan a medida que los afectados se hacen mayores. Miopía, cataratas o atrofia del nervio óptico son algunas de las patologías visuales más frecuentes en esta población.

Enmarcada dentro de las acciones a desarrollar en la Prioridades Estratégicas de Atención Sociosanitaria Euskadi 2017-2020, para esta iniciativa se ha contado con la colaboración del Hospital Universitario Araba, que ha realizado en la propia residencia un completo examen oftalmológico a las personas usuarias. Con esta intervención se ha conseguido mejorar la salud visual de las personas atendidas en Etxebidea y su calidad de vida, garantizando su derecho a la salud.