El Museo Bellas Artes presenta la exposición “Lorenzo Fernández de Viana, un escultor alavés”

El Museo de Bellas Artes de Álava ha presentado hoy la exposición “Lorenzo Fernández de Viana, un escultor alavés”, lo han hecho la diputada de Cultura y Deporte, Ana del Val, la responsable del Museo de Bellas Artes, Sara González de Aspuru, y la autora de la investigación sobre el escultor alavés y del catálogo de la exposición, Ana Arregui Barandiarán.
La figura de Lorenzo Fernández de Viana (Lanciego, Álava, 1866 – Bilbao, 1929) se enclava cronológicamente en la transición de los siglos XIX y XX. Ejemplifica perfectamente al artista que se inicia como artesano y con su posterior formación llega a la plenitud como escultor.
Para Ana del Val “esta exposición en las salas del Museo de Bellas Artes de Álava y el catálogo que la acompaña tienen por objeto recuperar la figura de este artista -único escultor reconocido de ese momento en Álava-, así como desgranar el momento histórico-artístico que le tocó vivir; una sociedad menos proclive a la valoración escultórica que a la pictórica y una disciplina en la que se une a las dificultades técnicas, el elevado coste de las materias primas”.
Sus inicios como ebanista, su paso por la Escuela de Artes y Oficios de Vitoria y su posterior formación en Madrid y París, le permiten abrir el único taller de escultura en la ciudad, donde realizará una importante obra tratando todos los géneros. Hay que destacar su trabajo en la Catedral Nueva, primero como escultor y posteriormente también como docente en la Escuela de Talla y Modelado, surgida por las necesidades formativas en materia escultórica que exigía este ambicioso proyecto.
Aunque desarrolló la mayoría de su actividad en Álava, su marcha a Argentina, marcará otra de sus etapas vitales y profesionales en la que desarrollará obras de envergadura en ciudades como Mar de Plata o Buenos Aires. Tras su regreso a España en 1917, se instala en Bilbao donde realiza, a partir de entonces, una obra más convencional, de pequeño formato y temática costumbrista. Fallece en esa ciudad en 1929.
El museo de Bellas Artes de Álava posee un importante conjunto de obras de este artista, la mayoría donadas por sus familiares y que forman parte de esta muestra, como el Busto de Pablo Uranga (1908), Mi hija (h. 1916-1920) o Autorretrato (1920), todas ellas en bronce y pequeño formato. Sin embargo, gran parte de su producción está intrínsecamente unida a la arquitectura lo que hace imposible su traslado a esta exposición. Así mismo, la fragilidad de algunos de los materiales de las esculturas ha provocado con el tiempo su deterioro, y en ocasiones, su desaparición.
La presentación del trabajo de Lorenzo Fernández de Viana en estas salas conlleva la dificultad de contar con un reducido número de obras. “En un esfuerzo del museo por documentar y sobre todo por dar a conocer la dimensión artística de Viana se han realizado por todo ello numerosas reproducciones fotográficas antiguas y actuales en gran formato, que junto a varios textos ayudan a contextualizar su figura” ha concluido la responsable foral.
La propuesta expositiva incluye, además de pinceladas sobre su biografía y retazos de la Vitoria del momento, apartados que recogen algunas de sus obras más importantes en distintos géneros y temas, como la escultura religiosa, conmemorativa, funeraria, el retrato o la escultura alegórica vinculada a la arquitectura civil.