Cultura edita un compendio de buenas prácticas sobre el patrimonio histórico-arquitectónico

El Servicio de Patrimonio Histórico-Arquitectónico dependiente del departamento de Cultura y Deporte de la Diputación Foral de Álava, ha editado la publicación “Compendio de buenas prácticas en intervenciones sobre el patrimonio histórico arquitectónico de Álava”.
En su presentación, han participado la diputada foral de Cultura y Deporte, Ana del Val, el Jefe del Servicio de Patrimonio Histórico-Arquitectónico, coordinador y coautor de la publicación, José María Villanueva, y han estado presentes el resto de autores, Usue Beraza, Iñigo Ezquerra y Diana Pardo, así como personal del servicio.
Para Ana del Val “es de agradecer el increíble trabajo diario que, desde hace décadas, realiza nuestro Servicio y también los profesionales de la conservación del patrimonio histórico-arquitectónico. Un cuidado que no ha parado ni siquiera esta crisis. Sin el continuo cuidado y transmisión que las generaciones precedentes han ido realizando de su cultura -ha insistido-, su legado se habría perdido para siempre, y en este sentido, la labor de las instituciones es fundamental para garantizar esta continuidad y preservar los bienes culturales recibidos”.
Por su parte Villanueva ha señalado que “no es fácil encontrar en un entorno tan reducido como el del Territorio Histórico de Álava, una variedad tan importante y tan claramente diferenciada de paisajes culturales. Desde la zona Cantábrica a la Rioja Alavesa, desde los Valles Alaveses a la Montaña, desde las Estribaciones del Gorbea a la Llanada, aparecen expresiones culturales en forma de patrimonio construido, que hacen del territorio alavés un enclave especialmente rico y variado, y es precisamente esa riqueza y diversidad, la que nos ha obligado durante años a mantener una mirada atenta, por parte del personal técnico e institucional, dirigida a su adecuada conservación y estudio” ha indicado.
El manual, centrado en las intervenciones sobre las construcciones históricas, pretende servir de apoyo en la labor de aquellos profesionales que ejecutan obras en el patrimonio construido, buscando aportar el marco normativo y la visión de los ámbitos internacionales, así como las buenas prácticas adquiridas a lo largo de la dilatada experiencia del Servicio.
Cómo se debería afrontar el proceso de intervención en los distintos bienes inmuebles y cuáles son los criterios y soluciones técnicas aplicables, son preguntas que trata de responder el libro, teniendo en cuenta que la conservación de estos bienes se fundamenta en la colaboración de distintas disciplinas.
Así mismo, el trabajo también pretende servir de plataforma de concienciación y visibilización del rico patrimonio construido alavés que, por su cercanía y cotidianeidad, en muchas ocasiones puede llegar a pasar desapercibido.
“Afortunadamente el conocimiento y la sensibilización respecto al patrimonio son cada vez mayores, lo que nos hace pensar que su futuro es esperanzador, y este trabajo, pretende ser la aportación de la perspectiva alavesa, al trabajo humanista y global de la conservación patrimonial que realizamos” ha concluido Del Val.
La estructura
El compendio consta de 123 páginas estructuradas en tres grandes apartados:
El primero sobre “La intervención en el patrimonio construido”: donde se pretende responder a una serie de cuestiones fundamentales, principios básicos y orientaciones técnicas respecto a la intervención derivadas de Cartas y Convenciones Internacionales. Del mismo modo, se exponen los tipos de intervenciones constructivas y actuaciones posibles en el patrimonio construido.
El segundo apartado sobre “El proyecto de intervención” se analizan los conceptos generales, la documentación necesaria y los distintos estudios e informes asociados, así como, los aspectos generales de la propuesta de intervención con mención a los aspectos del ámbito de aplicación del Código Técnico de la Edificación, la importancia de las técnicas y oficios tradicionales y de los procesos de conservación preventiva y mantenimiento.
En el tercer bloque y más extenso es donde se presentan “Los criterios de intervención”. Conscientes del amplio abanico de materiales presentes en el patrimonio construido y de la gran variedad de procedimientos y soluciones válidas, se presentan aquellas que han podido ser contrastadas y que han sido aplicadas con mayor frecuencia. Se establecen los criterios sobre materiales (piedra, herrería, morteros para inyecciones, revocos y rejuntados, hormigones de cal, así como sus procesos de limpieza, dosificación y aplicación), elementos constructivos y estructurales (estructuras de madera, fábricas históricas, cubiertas, carpinterías, fachadas y acabados exteriores), instalaciones e iluminación, urbanización y solados, rehabilitación energética, accesibilidad, señalización, biodiversidad y condiciones para la desinfección (frente a la Covid-19).
“Estamos elaborando el segundo tomo de buenas prácticas con el que pretendemos completar esta edición que se denominará “Compendio de recomendaciones para la protección del patrimonio histórico arquitectónico en la redacción del planeamiento” cuya publicación está prevista para el año que viene y que daremos debida cuenta de ello” ha concluido Villanueva